logo pulso
PSL Logo

El balance macroeconómico de México al cierre del tercer trimestre

Por Guadalupe del Carmen Briano Turrent

Octubre 12, 2026 03:00 a.m.

A
¿Quieres resumir esta noticia?

Resumen

Destacados

    Preguntas y respuestas

      El panorama macroeconómico de México atraviesa una etapa de reajuste estructural, definido por una desaceleración de la demanda agregada y un repunte marginal, aunque controlado, en el nivel general de precios. Al cierre del tercer trimestre de 2026, los indicadores relevantes de coyuntura proyectan un escenario donde la política monetaria restrictiva ha comenzado a fijar las expectativas de inflación a largo plazo, a pesar de la continuidad de perturbaciones exógenas en componentes específicos de la oferta. 

      De acuerdo con el último reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, la inflación general anual se posicionó en 3.45% al cierre de septiembre de 2026. Si bien este dato representa una aceleración marginal respecto al 3.26% registrado en el mes inmediato anterior, la inflación subyacente —el indicador estructural de referencia para los mercados financieros debido a que excluye los precios de alta volatilidad— continuó su trayectoria de convergencia hacia la meta del banco central, contrayéndose al 3.75% anual, una disminución de 0.13 puntos porcentuales frente al 3.88% de agosto. 

      La presión sobre el Índice Nacional de Precios al Consumidor se origina principalmente del componente no subyacente, el cual se incrementó sustancialmente a un 2.45% anual, un incremento de 1.32 puntos porcentuales desde el 1.13 % del mes previo. Este aumento fue motivado por choques climáticos atípicos que encarecieron bienes agropecuarios de la canasta básica y por el ajuste internacional en los precios de los energéticos, particularmente el Gas LP. Para el sector empresarial, esto se traduce en una presión focalizada sobre los costos operativos de la cadena de suministro, sin que se observe, hasta el momento, un contagio generalizado en los precios de los servicios. 

      En el plano de la economía real, el consumo privado de las familias mostró un comportamiento plano, lo que denota un debilitamiento en el dinamismo del gasto de los hogares tras la contracción de 0.5% en el periodo previo. Esta desaceleración está estrechamente indexada a la pérdida de poder adquisitivo de las remesas, las cuales resienten una depreciación real superior al 20% anual debido al efecto combinado del tipo de cambio y la inflación acumulada.

      ¡Sigue nuestro canal de WhatsApp para más noticias! Únete aquí


      En contraste, la administración federal ha acelerado la vinculación con los mercados de capitales privados para mitigar el menor margen de maniobra fiscal del Estado. La reactivación estratégica de la inversión privada mediante el desbloqueo de diversos proyectos de infraestructura —con un flujo estimado de 3,750 millones de dólares en lo que va del año— se consolida como el principal detonante estratégico para mitigar el riesgo de estanflación y mantener la tracción de la inversión fija.

      Para la junta de gobierno del Banco de México (Banxico), el entorno macroeconómico actual exige una calibración de alta precisión. Las minutas de la última reunión de política monetaria sugieren que Banxico mantendrá una postura flexible y con una tendencia a futuros recortes en la tasa de interés, siempre y cuando la inflación subyacente mantenga su tendencia a la baja. No obstante, los riesgos potenciales derivados de la volatilidad cambiaria del peso mexicano —el cual cotiza en un rango de 17.97 a 18.08 unidades por dólar debido al reajuste de carteras globales— imponen una restricción natural a la velocidad del ciclo de flexibilización monetaria.

      El ecosistema corporativo en México enfrenta a un periodo de recuperación gradual y moderado, lo que obligará a las empresas a mantener la cautela en sus planes de expansión. La resiliencia del empleo formal, que reportó la adición de más de 128 mil plazas en el IMSS durante septiembre, ofrece un soporte estructural para el consumo. No obstante, la combinación de presiones cambiarias y una política monetaria que mantendrá un sesgo restrictivo durante los próximos meses obliga a las compañías a priorizar la eficiencia operativa, las estrategias de cobertura cambiaria y la optimización de márgenes operativos ante un escenario fiscal para 2027 que anticipa una estricta disciplina presupuestaria en el gasto corriente.

      Sígueme en redes sociales

      Twitter: @gbriano

      Facebook: Dra. Lupita Briano Turrent