Fabiola Campomanes honra a su madre en funeral con canto y baile
La actriz expresó gratitud y recordó la relación cercana con su madre, María Rojas.
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CIUDAD DE MÉXICO, febrero 10 (EL UNIVERSAL).-
Fabiola Campomanes ha despedido a su madre, doña María Rojas¡Sigue nuestro canal de WhatsApp para más noticias! Únete aquí
, quien falleció hace sólo unos días. La actriz ha conmovido por las sentidas palabras que dedicó a su progenitora, durante su funeral -este fin de semana-, así como el espíritu de celebración que contagió a los presentes, cuando pidió que todos se unieran para cantar a su mamá.
La actriz compartió un video en sus redes sociales, en el que se le puede ver de pie, frente al lecho de su madre, en el que, desde su teléfono móvil, lee unas palabras que escribió para despedir a doña María.
En sus palabras, Fabiola mostró gratitud por todas las enseñanzas que recibió de su madre, con quien tenía una relación muy estrecha y de la que, desde diciembre, no se había apartado, para cuidar de ella, debido a los momentos vulnerables de salud que atravesaba.
"La que me sostuvo cuando no sabía sostenerme, la que me levantó cuando me caí, la que me enseñó a volver a empezar más veces de las que puedo contar, mi mamá no sólo me dio la vida, me enseñó a vivirla", comenzó.
Campomanes y su madre vivieron un largo camino de reconciliación y unión, en diferentes entrevistas, la actriz ha comentado que, cuando era pequeña, el descontento que le produjo que su progenitora no hablara con ella de asuntos familiares, como el porqué su padre de fue de casa y construyó una nueva familia, engendró en ella una especie de resentimiento, por el que abandonó la casa a muy temprana edad, con sólo 15 años.
Sin embargo, cuando Fabiola se embarazó de su unigénita, Sofía Anafara, con sólo 19 años, se reencontró con su madre, quien le brindó todo su apoyo; fue a partir de ahí, que la actriz comenzó a comprender a doña María y los juicios que se había hecho, por su forma de criarla, comenzaron a ceder, situación que quedó plasmada en las palabras que pronunció durante las exequias.
"Me enseñó a amar, a resistir, a ser fuerte y también a ser suave y, aunque hoy, se cuerpo descansa, todo lo que ella sembró en mí, sigue y seguirá vivo", ahondó.
Otra de las experiencias que Fabiola ha llegado a confiar, tiene que ver con la época en que se mudaron a Nueva York, debido a la falla renal que su hermano (QEPD) padecía, motivo por el que doña María le donó uno de sus riñones; fue en "la Gran manzana" en donde el joven fue trasplantado y, si bien, en un principio, su cuerpo recibió el órgano positivamente, con el tiempo comenzó a rechazarlo, hecho que desencadenaría eventualmente, su deceso.
"Hoy la despido con tristeza, sí, porque soy su hija, pero también con una profunda alegría, porque tuve el privilegio de ser; me llevó su risa, sus consejos, su manera de cuidar, su forma de mirar la vida, su alegría, su sentido del humor", prosiguió.
La actriz conmovió por la profundidad de sus palabras pues, consciente de la trascendencia de su madre, tiene la firme convicción que, todas sus enseñanzas y lecciones de vida, prevalecerán en ella.
"Y me llevo su amor, que se queda aquí, porque el amor de una madre no se entierra, no se apaga, no se va, se transforma, mamá, gracias por traerme al mundo", también se le escucha decir.
Además, compartió un pequeño clip, donde se le ve a ella, y a otras de las personas presentes al funeral, bailando y cantando "El Noa-Noa", de Juan Gabriel, ya que la actriz escribió que, a su madre, le habría gustado que la despidiera como en una fiesta.
"El último adiós, como hubieras querido, mi Cuquita hermosa".
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