logo pulso
PSL Logo

Conservación coordinada aumenta población de ostrero americano en costas del Atlántico

El esfuerzo conjunto de 35 organizaciones y una inversión de 10 millones de dólares ha impulsado la recuperación del ostrero americano desde 2008.

Por AP

Julio 20, 2026 06:39 p.m.

A
Conservación coordinada aumenta población de ostrero americano en costas del Atlántico
¿Quieres resumir esta noticia?

Resumen

Destacados

    Preguntas y respuestas

      SOUTH KINGSTOWN, Rhode Island, EE.UU. (AP) — En una playa prístina de Rhode Island repleta de ruidosas aves marinas, un grupo de biólogos armados con redes se acerca sigilosamente a un par de polluelos de ostrero americano.

      Pero justo cuando se disponen a capturarlos, una de las aves, del tamaño de un balón de fútbol, con picos de color naranja brillante y patas largas, corre hacia un estanque costero de agua salobre. La otra alza el vuelo brevemente, lo que hace que el equipo salga corriendo por la playa para perseguirla.

      "Hay un problema. Pueden volar", comentó Alan Kneidel, biólogo sénior de conservación del grupo ambiental Manomet Conservation Sciences, mientras observaba al equipo ir tras los polluelos.

      Con el tiempo, los biólogos del Servicio de Pesca y Vida Silvestre localizaron a ambas aves. Metieron a cada una en fundas blancas de almohada y las llevaron con cuidado a una duna de arena, donde les tomaron medidas corporales y les colocaron anillas en sus largas patas de color durazno.

      ¡Sigue nuestro canal de WhatsApp para más noticias! Únete aquí


      Anillamiento y recuperación del ostrero americano

      El anillamiento en el Refugio Nacional de Vida Silvestre Trustom Pond, de 318 hectáreas (787 acres), forma parte de un esfuerzo nacional para restaurar la población del ostrero a lo largo de las costas de las Américas. Las aves fueron prácticamente eliminadas en Nueva Inglaterra hacia el cambio de siglo XX debido a la caza y la recolección de huevos, pero sus cifras están aumentando.

      Se recaudaron unos 10 millones de dólares durante una década y 35 organizaciones costeras de 16 estados se sumaron al esfuerzo. Gran parte de la campaña se centró en educar a quienes visitan las playas sobre la presencia de estas peculiares aves, conocidas por sus llamados penetrantes y por el hábito de usar sus picos afilados como navajas para abrir ostras y mejillones. También se implementaron medidas para proteger sus sitios de anidación en el suelo de depredadores y mascotas en playas, dunas de arena, marismas salinas o depósitos de restos arrastrados por la marea.

      De 2008 a 2023, el número de ostreros aumentó un 45% a lo largo de las costas del Atlántico y del Golfo de México. Su recuperación es especialmente significativa, dado que un estudio de 2023 determinó que la mayoría de las poblaciones de aves playeras en Norteamérica estaban disminuyendo.

      "Es increíble y es una gran historia de éxito en conservación", afirmó Maureen Durkin, bióloga federal de vida silvestre que encabezó el esfuerzo de anillamiento y trabaja en el Complejo de Refugios Nacionales de Vida Silvestre de Rhode Island.

      "Realmente demuestra cuánto se puede lograr cuando hay un grupo dedicado de socios que puede reunirse, identificar las necesidades de la especie e implementar acciones de conservación", señaló, añadiendo que conservar especies en peligro "no es fácil y requiere un esfuerzo sostenido y comprometido".

      Estrategias para eliminar amenazas y proteger nidos

      Kneidel explicó que una parte crucial del plan de conservación fue determinar que "la supervivencia de los polluelos era el gran factor que impulsaba las disminuciones". Luego se elaboraron planes adaptados de manera individual por organizaciones del Grupo de Trabajo del Ostrero Americano, que estaba dirigido por Shiloh Schulte, de Manomet, biólogo de conservación y científico de campo que murió el año pasado en un accidente de helicóptero en Alaska mientras participaba en una misión para proteger aves playeras. Su estudio aéreo inicial mostró que sus cifras habían caído en porcentajes de dos dígitos.

      "En un sitio, podría ser la perturbación recreativa; en otro, podrían ser los depredadores; en otro, podría ser el aumento del nivel del mar o la pérdida de la estructura de las dunas, que provoca eventos de sobrelavado que hacen fracasar los nidos", manifestó Kneidel mientras caminaba por la rocosa Moonstone Beach, con el cielo lleno de charranes mínimos que chirriaban.

      En Martha´s Vineyard, se instala de manera estacional una cerca baja con malla de gallinero en la entrada de un sitio clave de reproducción para ostreros y otras aves marinas y playeras, lo que ha mantenido fuera de la playa a zorrillos y mapaches que se comen sus huevos. También se han colocado letreros coloridos que informan al público sobre los ostreros.

      Las aves también se benefician de las protecciones federales otorgadas a los chorlitos silbadores, un ave playera amenazada que anida en algunas de las mismas zonas. Durante la temporada de anidación de los chorlitos silbadores, se limitan o se prohíben los vehículos y los perros cerca de los sitios de anidación en la playa.

      "Con un poco de esfuerzo y atención centrados en esta ave tan carismática, se puede enseñar al público cómo compartir la costa", expresó Luanne Johnson, bióloga de vida silvestre que fundó la organización sin fines de lucro BiodiversityWorks, uno de los grupos que trabajan en la recuperación del ostrero. La isla fue el primer lugar en tener ostreros anidando en Massachusetts cuando comenzaron a recuperarse y ha visto aumentar en un 77% el número de parejas reproductoras desde 2009.

      En Carolina del Sur, casi 30 sitios de reproducción se delimitan con cuerdas para proteger el hábitat de anidación. Georgia y Carolina del Norte también delimitan con cuerdas los sitios de reproducción, además de capturar y sacrificar a depredadores como zorros, mapaches y coyotes durante la temporada de reproducción.

      "Si se enfocan los esfuerzos de conservación en una especie, especialmente antes de que se vuelva tan amenazada que se esté considerando incluirla en una lista, en realidad se puede, en cierto modo, atajar el problema a tiempo", indicó Lindsay Addison, bióloga costera de Audubon North Carolina, y agregó que las parejas reproductoras del estado han aumentado casi un 20% hasta llegar a 403. Algunas aves, como Dark Green 06 y Yellow 25, fueron anilladas ya en 2004 y se han convertido en pequeñas celebridades.

      Ted Simons, profesor emérito jubilado de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, que comenzó a estudiar a las aves en los Outer Banks de Carolina del Norte en 1995, declaró que su recuperación era un testimonio de la resiliencia de la especie. Señaló que se han encontrado ostreros americanos anidando en azoteas en Estados Unidos y que otras especies de ostreros en Europa están anidando en pastizales y comiendo lombrices. Recordó que una pareja fue hallada anidando en un bache de una estación de autobuses en Islandia.

      "Si estas fueran aves realmente muy especializadas que necesitaran una receta exacta para sobrevivir, habría sido más difícil", sostuvo Simons. "Pero lo que encontramos es que estas aves son increíblemente adaptables".

      Desafíos actuales: cambio climático y protecciones legales

      A pesar de su sólida recuperación, las amenazas persisten.

      Entre los principales peligros está el cambio climático, que ha provocado el aumento del nivel del mar y la erosión que arrasan los nidos de ostrero. Eso ha llevado a estados como Georgia a construir plataformas elevadas de anidación con conchas de ostra para las aves y a usar material dragado de canales de navegación para crear y mantener islas de anidación. A lo largo del río Cape Fear, en Carolina del Norte, Audubon está reponiendo los "shell rakes", lechos de conchas viejas de ostra donde anidan los ostreros.

      "El cambio climático, el aumento del nivel del mar, es un gran desafío no solo para los ostreros, sino para todo tipo de intereses en la costa", indicó Addison. "Va a haber pérdida de hábitat debido al aumento del nivel del mar, así que tenemos que asegurarnos de hacer lo que podamos para proporcionar el hábitat que podamos, para que puedan superar este próximo cuello de botella".

      También hay preocupación de que los cambios de este mes a la Ley de Especies en Peligro de Extinción podrían afectar los sitios de anidación, especialmente donde las protecciones estatales son débiles. Los grupos ambientalistas, que presentaron una demanda el martes para bloquear los cambios, temen que las zonas de reproducción puedan verse perturbadas por todo, desde el tránsito de vehículos hasta el desarrollo sin control.

      Los cambios permitirían la perforación de petróleo y gas, la minería, la tala y otros desarrollos en hábitats críticos para la vida silvestre, siempre que los animales en sí no sean asesinados ni resulten heridos. Los ambientalistas advirtieron que la medida podría llevar a algunas especies a extinguirse al abrir la puerta a la destrucción del hábitat.

      "Es un ataque directo a las protecciones que han permitido que muchas de estas especies de aves playeras se recuperen", afirmó Kneidel.