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Amistosos pre Mundial: España y Alemania ganan

Inglaterra y Uruguay empataron 1-1 en Wembley tras un penalti convertido por Fede Valverde

Por El Universal

Marzo 27, 2026 04:07 p.m.

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Foto: AP

Foto: AP

España superó con nota el primero de los dos amistosos de la última fecha FIFA antes del Mundial al golear a Serbia por 3-0, en un encuentro muy serio de los pupilos de Luis de la Fuente, que jugaron con mucha autoridad y entre los que destacó el debut de Víctor Muñoz, que marcó un gol y dejó muy buenas sensaciones en los minutos que dispuso.

Anunciaba en la previa Luis de la Fuente que este partido ya era parte del Mundial y así lo entendieron también sus jugadores. El técnico presentó un once de partido oficial en el que volvieron Rodri Hernández, Pedri y Lamine Yamal, tres jugadores llamados a ser referencias en el combinado español en la cita mundialista de este verano.

Arrancó España el partido con mucho aplomo ante la presión en bloque alto de los serbios buscando un error en la salida del combinado de De la Fuente, que se adueñó del balón desde el pitido inicial.

Las selección balcánica, muy bien posicionada en defensa, impedía a España traducir su dominio en claras ocasiones. Tan solo un par de disparos de rosca desde fuera del área de Álex Baena generaron algo de inquietud al meta Milinkovic-Savic.

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Pero España seguía fiel a su guión y en una genialidad rompió la resistencia serbia. Fermín, tras un gran control orientado, centró a su izquierda, donde Álex Baena amagó y dejó pasar el balón para que Mikel Oyarzabal no fallara a su cita con el gol. Quinto partido consecutivo viendo puerta con España para el delantero donostiarra.

Sin apenas tiempo para asimilar el tanto, Serbia se libró del segundo gracias a un poste, que repelió un disparo raso desde la frontal de Lamine Yamal.

España disfrutaba con el balón y Serbia se tenía que multiplicar para achicar espacios, por lo que prácticamente no inquietó a Unai Simon, más allá de un disparo de Birmancevic que el meta español detuvo en dos tiempos.

Lamine deleitó en su banda con un par de acciones que provocaron los murmullos de admiración en las abarrotadas gradas de La Cerámica, pero no encontró el gol, que sí marcó Fermín, pero su tanto fue anulado al ayudarse con un codo. Ya en las postrimerías del primer acto, el equipo español vio premiado su dominio con un nuevo tanto de Oyarzabal, tras un gran disparo desde la frontal.

En la reanudación, Serbia salió más entonado ante una España que había salido de los vestuarios sin Pedri ni Fermín. Birmancevic marcó, pero su gol fue anulado por falta previa.

La rebelión serbia duró lo que tardó España en volver a hacerse con el balón y su dominio se transformó en peligro con la entrada al terreno de juego del debutante Víctor Muñoz y Ferrán Torres.

Entre los dos fabricaron el tercer gol, tras un gran taconazo de Ferran Torres que dejó solo a su compañero, quien batió con el exterior al meta balcánico, y apenas un par de minutos después funcionó de nuevo la conexión entre los dos y Milinkovic-Savic evitó el cuarto en una doble ocasión del atacante del Barcelona.

Los numerosos cambios bajaron las revoluciones del partido. De la Fuente hizo debutar también a Mosquera y España pudo culminar la goleada con una espectacular jugada entre Fornals, Víctor Muñoz y Dani Olmo, que culminó con un remate a bocajarro de éste que salvó Milinkovic-Savic con una mano excepcional.

No hubo tiempo para mucho más. España sigue con paso firme hacia el Mundial y el martes ante Egipto tendrá un nuevo banco de pruebas para afinar aún más la maquinaria.

Ben White se convirtió en héroe y villano para Inglaterra

El lateral Ben White, que dejó fuera de la convocatoria a Trent Alexander-Arnold, se convirtió en héroe y villano para Inglaterra. Marcó el 1-0 para Inglaterra en Wembley, pero minutos después cometió un torpe penalti que Fede Valverde transformó y que otorgó a Uruguay un empate en un partido plano y aburrido que incrementa las dudas de los ingleses a dos meses y medio para el comienzo del Mundial.

Los aficionados ingleses se dedicaron durante noventa minutos a lanzar aviones de papel al campo. Tal era su hartazgo ante el juego de su equipo, aburrido, plano y sin riesgos, que su único entretenimiento era la papiroflexia. El gol de Ben White en la recta final, anulado por su propio penalti, incrementa las dudas de la Inglaterra y su unidad B a dos meses del Mundial.

Thomas Tuchel reservó a jugadores importantes, como Harry Kane, Declan Rice y Jude Bellingham, y dio la oportunidad a algunos futbolistas para que se ganaran el puesto en la Copa del Mundo, pero estos no pudieron hacerlo peor. No porque jugaran mal, sino porque directamente ni se presentaron a un Wembley al completo y en el que probablemente muchos aficionados se arrepintieron de pagar la entrada.

El espectáculo, si es que así se puede llamar a lo visto este viernes, fue inexistente. Los que mejor se lo pasaron fueron los pocos miles de uruguayos que estuvieron arrinconados en una de las esquinas del estadio y los aficionados ingleses del Leeds que ovacionaron un par de ocasiones a Marcelo Bielsa, el héroe de su ascenso a Premier League en 2020.

En lo deportivo, nada o casi nada. Un par de acercamientos de Agustín Canobbio y de Marcus Rashford, los únicos que se animaron en solitario, y mucho miedo. Miedo a una lesión como la que sufrió Joaquín Piquerez a los diez minutos.

El futbolista de Palmeiras se hizo mucho daño en un tobillo en un lance con Noni Madueke y tuvo que marcharse en camilla del césped. Vista la gravedad de la acción y a poco más de dos meses para el Mundial, puede peligrar el torneo para el lateral. Minutos después el que se lesionó fue Madueke, a priori de menos gravedad, pero fue un aviso suficiente para ambos equipos de que redujeran marchas y no se expusieron a un problema físico que comprometiera el final de temporada y el torneo más importante de los últimos cuatro años.

Con esto en mente, los noventa minutos fueron un desfile, una comparsa de pases entre los centrales y alguna ocasión aisladísima como la de Dominic Calvert-Lewin, que de cabeza y a veinte minutos de final estuvo cerca de abrir el marcador.

El balón parado, única arma de este equipo, actuó de salvavidas. En un córner, Adam Wharton blocó con una pantalla a Giménez y el remate en el segundo palo lo empujó a portería vacía Ben White, uno de los que ha dejado fuera de esta convocatoria a Trent Alexander-Arnold. Pese a que el VAR revisó la jugada, por el blocaje de Wharton, el árbitro, ante las protestas de los uruguayos, no anuló el tanto.

En el tiempo de descuento, White, sin embargo, se convirtió en villano, al patear a Fede Viñas y cometer un penalti que el árbitro negó en primera instancia, pero que confirmó tras revisar el VAR. Valverde, desde los once metros, continúa con su racha goleadora, siete goles en los últimos seis partidos.

La incógnita queda en los varios jugadores que tenían que impresionar a Tuchel en esta ventana internacional. Los Bowen, Henderson, Garner, Tomori, Spence y Solanke que apenas aprovecharon su oportunidad. En el duelo de este martes contra Japón, el equipo que sacará el alemán será muy diferente y muchos de ellos ya no volverán a jugar con Inglaterra hasta el Mundial. Si les convocan.

Alemania gana a Suiza

Alemania derrotó este viernes a Suiza por 3-4 con una gran noche de Florian Wirtz, que marcó dos goles e hizo los pases de los otros dos en medio de un partido en que los dirigidos por Julian Nagelsmann brillaron en ataque, pero se complicaron las cosas con errores en defensa.

Alemania salió al campo con una actitud agresiva, presionando alto y generando ocasiones, pero cometió fallos puntuales atrás que fueron aprovechados por una Suiza eficiente y minimalista que logró irse dos veces en ventaja durante los primeros 45 minutos.

En el 17 Ndoye abrió el marcador para Suiza, en una jugada que estuvo precedida de un mal pase de Nico Schlotterbeck en la salida alemana. Joshua Kimmich, que jugaba como lateral derecho, se había desplazado al centro, con lo que Ndoye, tras recibir el balón de Granit Xhaka, tuvo una autopista para llegar al área y marcar.

Antes Alemania había tenido dos buenas llegadas:, un remate de Kai Havertz en el 13 tras una combinación con Florian Wirtz y otro de Serge Gnabry en el 40 tras un córner.

Tras el gol, la tónica siguió siendo la misma y Alemania siguió llegando hasta que en el 26, aprovechando un centro desde la izquierda de Wirtz tras un saque de esquina cobrado en corto, Jonathan Tah empató con un remate de cabeza.

Después mucho hablaba de que podía llegar el segundo gol de Alemania, que seguía moviendo la pelota en la mitad contraria. Havertz tuvo dos buenas ocasiones en el 32, cuando se encontró con una buena parad de Georg Kobel, y en el 37, cuando remató por encima.

Sin embargo, Suiza se volvió a ir en ventaja en el 41 con un remate de cabeza de Breel Embolo a centro de Widmer desde la derecha. La jugada había empezado otra vez con una pérdida de balón en la salida.

En el 43 Suiza estuvo cerca del tercero con un contragolpe que terminó con un remate de Rieder al larguero pero Alemania en la última jugada antes del descanso volvió a empatar por intermedio de Gnabry que definió de pierna derecha aprovechando un buen pase de Florian Wirtz desde la raya central.

En la segunda parte Alemania siguió fabricando buenas llegadas a punta de combinaciones. Gnabry, Havertz, Leon Goretzka y Wirtz estuvieron cerca del tercero en el primer cuarto de hora de la segunda parte. Pero del lado suizo también hubo un aviso en un contragolpe peligroso.

Finalmente, en el 61 Wirtz logró marcar con un remate espectacular al segundo poste desde el vértice exterior del área en el que el balón se coló por la escuadra.

El partido parecía liquidado ante todo porque Suiza parecía haber perdido ritmo afectada por los cambios y Alemania parecía controlar el partido. Sin embargo, en el primer remate a puerta suizo de la segunda parte llegó el tercer gol helvético marcado por Joel Monteiro con un disparo desde fuera del área.

Pero Wirtz volvió a mostrar que era su noche y marcó el cuarto gol alemán con un remate desde del borde del área a pase en corto de Pascal Gross.