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Donald Trump celebra salida de ejército estadounidense de Irak

Trump calificó la misión como una

Por El Universal

Septiembre 30, 2026 03:48 p.m.

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Donald Trump celebra salida de ejército estadounidense de Irak
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      El ejército de Estados Unidos anunció el miércoles que ha completado la retirada de todas sus tropas de Irak, poniendo fin a una misión de 12 años para combatir al grupo extremista Estado Islámico (EI). El presidente Donald Trump celebró la conclusión de "una excursión al infierno muy costosa".

      Retiro de tropas y entrega de bases en Irak

      Los últimos efectivos estadounidenses abandonaron la base aérea donde habían estado presentes en el norte de Irak en virtud de un acuerdo entre Bagdad y Washington.

      En una publicación en redes sociales, Trump describió la retirada antes de la fecha límite del 30 de septiembre como "ordenada". Poco después, en un acto en la Casa Blanca para celebrar a los hispanos, habló extensamente sobre la retirada.

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      "Ha pasado mucho tiempo con una toma de decisiones muy mala que nos metió en este atolladero en primer lugar", declaró. "Fue un atolladero. Duró muchos, muchos años. Pero pronto esa parte de la historia habrá terminado".

      Dijo que el cambio era una victoria para Estados Unidos, Irak y una señal de victoria sobre el grupo Estado Islámico.

      La retirada, acordada hace dos años, se produjo en medio de la guerra en curso entre Estados Unidos e Irán —que en ocasiones ha salpicado a Irak—, con milicias respaldadas por Teherán disparando contra efectivos estadounidenses y el Pentágono atacando los bastiones de esos grupos.

      Los comentarios de Trump se produjeron al tiempo que su propia decisión a principios de este año de iniciar la guerra con Irán ha sido comparada con la guerra de Irak por su misión indefinida, a medida que se acerca a su séptimo mes.

      En su aparición en la Casa Blanca, Trump hizo esa comparación, argumentando que tanto su acción militar de un día en Venezuela a principios de este año para capturar al ahora expresidente Nicolás Maduro como la guerra con Irán se comparaban favorablemente, al tomar mucho menos tiempo y con menos muertes de tropas estadounidenses.

      En los últimos años, Washington ha dado la impresión de querer trasladar su enfoque de Oriente Medio hacia Asia, pero ese cambio ha sido inconsistente, ya que el Pentágono ha alternado entre reducir su presencia en Oriente Medio e involucrarse en nuevos conflictos —incluida la guerra en curso en Irán.

      Bagdad presentó el fin de la misión estadounidense como una señal de la creciente fortaleza y soberanía del país.

      La retirada fue celebrada por grupos respaldados por Irán, pero que a otros iraquíes les parece preocupante, en especial en la región kurda, donde muchos temen un resurgimiento del EI, así como más ataques de grupos vinculados a la República Islámica, posiblemente envalentonados por la salida de las fuerzas estadounidenses.

      Por otra parte, se ciernen interrogantes sobre el futuro de las milicias iraquíes, que el gobierno de Bagdad ha intentado desarmar —con poco éxito hasta ahora.

      Futuro incierto de milicias y seguridad en Irak

      El portavoz del Pentágono, Sean Parnell, indicó en un comunicado que las tropas y equipos de Estados Unidos habían completado una "salida ordenada" de la base aérea en Irbil, en la región kurda semiautónoma del norte de Irak.

      "Este hito refleja el éxito de una campaña de 12 años que derrotó a ISIS como una amenaza militar organizada en Irak y en toda la región", sostuvo. "Supone también una transición de una misión de coalición en tiempos de guerra a un esfuerzo de seguridad liderado por Irak, respaldado por una relación bilateral de seguridad más normal".

      Añadió que el ejército de Estados Unidos "seguirá proporcionando formación específica y apoyo de inteligencia a nuestros socios iraquíes".

      El primer ministro iraquí Ali al-Zaidi presidió la ceremonia de entrega de la base y describió la retirada como el comienzo de "una nueva fase, definida por la soberanía de Irak, la fortaleza de sus instituciones, la preparación de sus fuerzas, la unidad en la toma de decisiones y las asociaciones equilibradas con sus amigos".

      Dijo que las fuerzas de seguridad iraquíes continuarán la lucha contra EI y que el gobierno se asegurará de que los grupos no estatales ya no tengan armas.

      Trump, en sus declaraciones del miércoles, colmó de elogios a al-Zaidi, calificándolo de "sobresaliente", un "tipo fantástico, amigo mío", y alguien que "con suerte podrá manejar las cosas muy bien". También pareció intentar atribuirse el mérito del liderazgo de al-Zaidi, diciendo que el líder iraquí "se postulaba a las elecciones" y que "ni siquiera le daban una oportunidad y yo lo respaldé e hice un poco de política por él, y terminó ganando por una victoria aplastante virtual".

      Al-Zaidi no estaba en la boleta, sino que fue seleccionado como primer ministro cuando el bloque parlamentario dominante de Irak lo nominó tras semanas de debate interno entre sus partidos miembros y después que Trump anunciara públicamente su oposición a la elección previa de la coalición.

      Las tropas estadounidenses invadieron Irak en 2003 para derrocar a Saddam Hussein. Se retiraron en 2011, pero tres años después las autoridades iraquíes invitaron a una misión más pequeña encabezada por Estados Unidos para combatir al grupo extremista Estado Islámico, que había arrasado el país, apoderándose de grandes extensiones de territorio.

      Con el grupo extremista reducido a células durmientes dispersas, Washington y Bagdad acordaron en 2024 poner fin gradualmente a la misión.

      Las tropas de Estados Unidos se retiraron de las bases en la mayoría de las zonas de Irak el año pasado, pero mantenían una pequeña presencia de cientos de efectivos en la región kurda semiautónoma del norte. Esas bases han sido atacadas con regularidad desde que Estados Unidos e Israel lanzaron su guerra contra Irán el 28 de febrero. Milicias iraquíes respaldadas por Teherán también se han coordinado con los rebeldes hutíes de Yemen para atacar a Arabia Saudí.

      Inicialmente, el gobierno iraquí vinculó el plazo del 30 de septiembre para la retirada de Estados Unidos al desarme, para esa fecha, de los grupos armados no estatales.

      Aunque un puñado de milicias con poca influencia ha aceptado entregar las armas, grupos poderosos cercanos a Irán rechazaron esa posibilidad o fijaron condiciones de desarme que es poco probable que el gobierno pueda cumplir.

      Desde entonces, Al-Zaidi se ha retractado del plazo. En declaraciones a The New York Times a principios de mes, afirmó que la fecha límite para que las milicias depongan las armas se ha pospuesto hasta junio de 2027.

      Es posible que los efectos de la retirada de Estados Unidos no sean visibles de inmediato, sobre todo porque su presencia militar ya se había reducido. Pero autoridades de la región kurda iraquí han manifestado inquietud por su salida y, especialmente, por la retirada de los sistemas estadounidenses de defensa aérea.

      El Ministerio de Peshmerga del gobierno regional kurdo indicó que la región kurda enfrentó más de 1.000 ataques con drones y misiles balísticos durante el reciente conflicto entre Estados Unidos e Irán.

      "El retiro de Estados Unidos de la región del Kurdistán en estas complejas circunstancias regionales, sin la provisión de un sistema de defensa, es motivo de preocupación", afirmó el comunicado.

      Los grupos aliados de Irán en Irak, por su parte, han celebrado la retirada de Estados Unidos.

      "La expulsión de las fuerzas de ocupación, derrotadas, del territorio iraquí es el comienzo de la plena soberanía", dijo en un comunicado Abu Mujahid al-Assaf, un responsable de seguridad de la poderosa milicia Kataib Hezbollah.

      Añadió una advertencia a al-Zaidi y a su gobierno para que no ejecuten planes estadounidenses, y amenazó con que "cualquier gobierno que no trabaje en beneficio del pueblo será derrocado por todos los medios".

      El líder de Kataib Hezbollah, Ahmad al-Hamidawi, adoptó un tono algo más conciliador, llamando a los combatientes del grupo a detener sus actividades militares "con la excepción de atacar aeronaves hostiles que violen el espacio aéreo del país".

      La Resistencia Islámica en Irak, un grupo paraguas de milicias respaldadas por Irán, subrayó en un comunicado que las negociaciones con el gobierno sobre la regulación de las armas no han dado como resultado un acuerdo y que "no está obligada por ningún calendario o acuerdo" anunciado por el gobierno o entidad política. El grupo se dijo abierto a "cualquier diálogo que garantice la soberanía y la dignidad de Irak".