Estados Unidos y Arabia Saudí firman acuerdo nuclear para cooperación
El convenio firmado permite a Arabia Saudí desarrollar capacidad de enriquecimiento de uranio con tecnología estadounidense.

Resumen
Destacados
Preguntas y respuestas
WASHINGTON (AP) — Estados Unidos y Arabia Saudí firmaron el miércoles un nuevo acuerdo que podría dotar al reino de capacidad para enriquecer uranio para su programa nuclear civil.
Detalles del acuerdo y cooperación bilateral
El secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y el ministro saudí de Energía, Abdulaziz bin Salman, firmaron formalmente el convenio de cooperación nuclear, descrito como un acuerdo 123, junto con lo que el gobierno de Trump describió como un "acuerdo bilateral de salvaguardias".
El gobierno estadounidense difundió pocos detalles del acuerdo, pero el marco allana el camino para la construcción de una instalación de enriquecimiento de uranio en Arabia Saudí tras un estudio conjunto entre ambos países, según dos personas al tanto del asunto que no estaban autorizadas a comentar públicamente y hablaron bajo condición de anonimato.
¡Sigue nuestro canal de WhatsApp para más noticias! Únete aquí
"Estos acuerdos reflejan el compromiso compartido de nuestras dos naciones de fortalecer las relaciones comerciales entre Estados Unidos y Arabia Saudí, generar prosperidad en casa y seguridad para nuestros aliados en el extranjero", dijo Wright en un comunicado. "Tengan la seguridad de que estos acuerdos mantienen los más altos estándares de seguridad nuclear y no proliferación, al tiempo que se apoyan en la mejor tecnología y los mejores científicos nucleares del mundo, producidos aquí mismo en Estados Unidos".
Reacciones y preocupaciones sobre proliferación nuclear
Previamente, el secretario de Estado, Marco Rubio, intentó frenar las críticas a la decisión que surgieron en las preguntas de reporteros sobre el riesgo de que ayudar a los saudíes a cumplir su antiguo deseo de enriquecer su propio uranio pudiera generar nuevas rondas de proliferación nuclear y competencia en una región volátil.
"Estados Unidos no va a alcanzar ningún acuerdo con ningún país del mundo que conlleve el riesgo de proliferación", dijo Rubio, quien viajaba por Filipinas el miércoles.
Según una persona al tanto de la decisión, el acuerdo no incluye el Protocolo Adicional del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), que permitiría más supervisión, inspecciones y verificación.
Se espera que el acuerdo dure 30 años e incorpore a empresas estadounidenses en el desarrollo del programa. El Departamento de Energía dijo en un comunicado que será presentado al Congreso para su revisión, donde podría enfrentar oposición.
El anuncio se produce durante la guerra que Estados Unidos e Israel lanzaron contra Irán, en parte, para eliminar la capacidad de Teherán de desarrollar un arma nuclear. Irán ha insistido en que su programa de enriquecimiento nuclear es pacífico.
Antes del anuncio, Alexander Bollfrass, experto nuclear del Instituto Internacional de Estudios Estratégicos de Londres, calificó el acuerdo como "un nuevo enfoque revolucionario" de la política de no proliferación nuclear.
"El aspecto revolucionario de este acuerdo es que Estados Unidos no pide a Arabia Saudí que cumpla con las salvaguardias más estrictas posibles, salvaguardias supervisadas internacionalmente que son estándar y están disponibles hoy, sino que, en cambio, está dispuesto a transferir, al menos en teoría, tecnología altamente sensible sin el mismo nivel de supervisión que cabría esperar", señaló.
El presidente Donald Trump y el expresidente Joe Biden intentaron alcanzar un acuerdo nuclear con el reino para compartir tecnología estadounidense.
El enriquecimiento podría abrir la puerta a la producción de armas
Expertos en no proliferación nuclear advierten que cualquier centrifugadora en funcionamiento dentro de Arabia Saudí podría abrir la puerta a un posible programa de armas para el reino, algo que su asertivo líder de facto, el príncipe heredero Mohammed bin Salman, ha sugerido que podría buscar si Teherán obtiene una bomba atómica.
Wright viajó a Arabia Saudí el año pasado poco antes de que Trump visitara el reino y habló con su homólogo saudí sobre la expansión de la industria de energía nuclear comercial del país. El Departamento de Energía de Estados Unidos no ha respondido a múltiples solicitudes de comentarios.
Arabia Saudí y Pakistán, que cuenta con armas nucleares, firmaron un pacto de defensa mutua después de que Israel lanzó un ataque contra Qatar dirigido a funcionarios de Hamás. El ministro de Defensa de Pakistán dijo entonces que el programa nuclear de su país "se pondrá a disposición" de Arabia Saudí si fuera necesario, algo visto como una advertencia para Israel, considerado desde hace tiempo el único Estado de Oriente Medio con armas nucleares.
Algunos legisladores dudan sobre dar a los saudíes capacidad de enriquecimiento
El enriquecimiento no es una vía automática hacia un arma nuclear: una nación también debe dominar otros pasos, incluida, por ejemplo, la utilización de explosivos sincronizados de alta potencia. Pero sí abre la puerta a la producción de armas, lo que ha alimentado las preocupaciones de Occidente sobre el programa de Irán.
Emiratos Árabes Unidos, país vecino de Arabia Saudí, firmó lo que se conoce como un "acuerdo 123" con Estados Unidos para construir su planta nuclear de Barakah con ayuda surcoreana. Pero Emiratos lo hizo sin buscar enriquecimiento de uranio, algo que expertos en no proliferación han presentado como el "estándar de oro" para los países que quieren energía atómica.
Cuando fue senador republicano por Florida, Rubio respaldó una propuesta bipartidista de 2018 que pedía exigir que el Congreso aprobara cualquier acuerdo 123 con Arabia Saudí. El proyecto de ley fue reintroducido por un grupo de legisladores demócratas en marzo, pero no se ha convertido en ley.
Por lo general, los acuerdos 123 —que autorizan a empresas estadounidenses a vender tecnología nuclear en el extranjero— entran en vigor a menos que mayorías del Congreso a prueba de veto aprueben resoluciones conjuntas de desaprobación.
Rosemary Kelanic, directora para Oriente Medio en Defense Priorities, un centro de estudios de Washington, dijo que la capacidad de enriquecimiento de uranio podría dar a Arabia Saudí "una potente fuente de influencia para extraer futuras concesiones de Washington, incluidas nuevas garantías de seguridad, al amenazar con convertir en arma su programa a menos que Estados Unidos prometa una protección militar reforzada".
"Dar a Riad enriquecimiento de uranio podría, en la práctica, entrelazar a Estados Unidos con el Reino de Arabia Saudí para siempre", añadió Kelanic.
Las empresas estadounidenses podrían ser las ganadoras en el acuerdo previsto
El representante demócrata de California, Brad Sherman, predijo que el acuerdo beneficiaría al gigante nuclear estadounidense Westinghouse, que construye los grandes reactores de agua ligera que Arabia Saudí busca.
El gobierno de Trump dijo el mes pasado que proporciona 17.500 millones de dólares en préstamos para acelerar el desarrollo de 10 nuevos grandes reactores nucleares diseñados por Westinghouse para satisfacer la creciente demanda de energía de enormes centros de datos. Los nuevos reactores podrían usar el mismo diseño, el AP1000 de Westinghouse, en el acuerdo previsto con Arabia Saudí.
Sherman dijo que el ejército estadounidense está "bombardeando Irán porque insisten en enriquecer y reprocesar" material nuclear.
Ahora parece que funcionarios estadounidenses "están entrando en un acuerdo con Arabia Saudí, dándoles luz verde para reprocesar y para enriquecer, y la única diferencia que veo aquí es que Westinghouse podría ganar una cantidad enorme de dinero con este acuerdo, mientras que los iraníes no estaban enriqueciendo a empresas estadounidenses", dijo Sherman el miércoles en una audiencia del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes.
no te pierdas estas noticias












