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Lo político

Por Miguel Ángel Hernández Calvillo

Octubre 13, 2026 03:00 a.m.

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      El pasado 7 de octubre se cumplió un año más del fallecimiento de Hugo Zemelman, destacado científico social que planteó, entre otras cuestiones, la necesidad de abordar el análisis de la realidad social y política con una visión distinta a la tradicional del pensamiento teórico, esto es, mediante lo que denominó como pensamiento epistémico. En términos generales, esa forma distinta de pensar estaría orientada a entender críticamente la realidad a partir de la complejidad actual y no únicamente a tratar de acomodarla en enfoques predeterminados de conocimiento en los que las teorías son asumidas como marcos conceptuales inmutables y suficientes para explicar la realidad presente. Por tanto, decía Zemelman, se requiere ir de la matriz pasado-presente (partiendo del conocimiento dado) a una matriz presente-futuro donde el análisis de la realidad no se limite a un marco teórico estrecho, sino que se abre a distintas posibilidades, sobre todo en el ámbito de lo político, entendiendo que lo político es la interacción de sujetos, prácticas y proyectos que compiten por direccionar la realidad en el marco de opciones viables.

      En su obra "De la historia a la política", Zemelman refiere cómo abrevó en los importantes aportes de pensadores críticos precedentes como Walter Benjamin, que cuestionaron el mito de la historia como cambio lineal en términos de una modernidad progresista que, empero, puede ser "cepillada a contrapelo", admitiendo y reivindicando la visión de los vencidos y de las víctimas, de los vulnerables y empobrecidos. En suma, considerando que la historia puede ser impulsada en variadas direcciones posibles, por lo que "es necesario enfrentarse con la realidad mediante la perspectiva de lo que se pretende hacer con ella". De lo anterior, se desprende la necesidad de delimitar lo político "como la capacidad de re-actuación sobre circunstancias determinadas para imponer una dirección al desenvolvimiento socio-histórico". En otras palabras, lo político es mucho más que la política, en términos de pensar críticamente la realidad para confrontarla como proyecto social deseable y posible. La política, es más una técnica para procesar objetivos que pueden ser no de beneficio colectivo, sino de facción o personal, pervirtiendo su sentido originario de potencia comunitaria.

      Las reflexiones de Zemelman son relevantes en momentos en los que la realidad política que tenemos, en el presente, exige un abordaje amplio y de fondo de quienes pretenden representar los intereses generales de la sociedad, sea como legisladores, gobernantes o dirigentes que se disputan un mandato popular y se conforman con recetarnos los lugares comunes de la política que vivimos cotidianamente como mera disputa de espacios de poder público. Ojalá y, en los próximos días se pueda apreciar algo más propiamente "político", en términos de lo planteado por el Mtro. Zemelman y también de otros grandes pensadores como Enrique Dussel y Pablo González Casanova, por citar algunos botones de amplia muestra. La lucha política por venir, requiere y reclama discutir proyectos políticos del nivel que merece una sociedad más democrática y participativa. Ya veremos, dijo un ciego.