Trump sanciona refinería china por petróleo iraní y navieras
El gobierno de Trump sancionó a Hengli Petrochemical y a 40 navieras por transportar petróleo iraní, afectando ingresos del ejército iraní.

WASHINGTON (AP) — El gobierno del presidente Donald Trump impuso sanciones económicas a una importante refinería de petróleo con sede en China y a unas 40 empresas navieras y buques tanque que han intervenido en el transporte de petróleo iraní.
La medida, anunciada el viernes y reportada primero por The Associated Press, cumple la amenaza de Trump de imponer sanciones secundarias a empresas y países que hagan negocios con Irán. También forma parte de la campaña general intensificada de su gobierno republicano para cortar la principal fuente de ingresos de Irán: sus exportaciones petroleras.
De manera simultánea, Estados Unidos impuso este mes un bloqueo físico en el estrecho de Ormuz, la vía marítima del golfo Pérsico que es crucial para los suministros energéticos mundiales.
Las sanciones, que expulsan a las empresas del sistema financiero de Estados Unidos y castigan a cualquiera que haga negocios con ellas, se producen apenas unas semanas antes de que Trump y el presidente chino Xi Jinping se reúnan en China.
¡Sigue nuestro canal de WhatsApp para más noticias! Únete aquí
Entre las empresas sancionadas el viernes figura la instalación de Hengli Petrochemical en la ciudad portuaria de Dalian, con una capacidad de procesamiento de aproximadamente 400.000 barriles de crudo al día, lo que la convierte en una de las mayores refinerías independientes de China.
El Departamento del Tesoro afirma que Hengli ha recibido cargamentos de crudo iraní desde 2023 y ha generado cientos de millones de dólares en ingresos para el ejército de la República Islámica.
El grupo activista United Against Nuclear Iran señaló en febrero de 2025 que Hengli forma parte de las decenas de compradores chinos de petróleo iraní.
China es el mayor comprador de petróleo iraní: importaba entre el 80% y el 90% del petróleo de ese país antes de que estallara la guerra entre Estados Unidos e Israel con Irán, aunque el origen del crudo —transportado por una flota clandestina de embarcaciones— suele ocultarse y llega a China como petróleo procedente de países como Malasia. Las refinerías más pequeñas suelen ser las compradoras del petróleo iraní.
Irán ha dicho que, entre sus exigencias para poner fin a la guerra, está el levantamiento de las sanciones.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, manifestó el viernes que su agencia "seguirá presionando la red de buques, intermediarios y compradores de la que depende Irán para transportar su petróleo a los mercados globales".
A principios de este mes, el departamento de Bessent envió una carta a instituciones financieras de China, Hong Kong, Emiratos Árabes Unidos y Omán en la que amenazaba con imponer sanciones secundarias por hacer negocios con Irán y acusaba a esos países de permitir que actividades ilícitas iraníes fluyan a través de sus instituciones financieras.
Bessent declaró el 15 de abril, en una sesión informativa en la Casa Blanca, que el gobierno ha dicho a los países "que si compran petróleo iraní, que si el dinero iraní está depositado en sus bancos, ahora estamos dispuestos a aplicar sanciones secundarias, lo cual es una medida muy severa".
Las sanciones llegan en un momento en que el comercio energético mundial está sumido en la agitación, ya que la guerra en torno al golfo Pérsico estrangula los envíos de petróleo y gas natural, lo que provoca que los precios se disparen.
El Tesoro ha intentado contener el impacto del alza de los precios del petróleo emitiendo exenciones temporales de sanciones sobre el petróleo ruso y una exención única sobre el petróleo iraní que ya estaba en el mar.
La AP realiza gestiones para contactar a funcionarios chinos y solicitar comentarios sobre las sanciones.
China ha discrepado de sanciones anteriores de Estados Unidos, aunque sus principales empresas y bancos cumplen con ellas porque están más expuestos al sistema financiero dominado por Estados Unidos.
Después de que Washington sancionara a principios de este mes a una refinería china acusada de comprar petróleo iraní, Liu Pengyu, portavoz de la embajada de China en Washington, afirmó que el uso de las sanciones "socava el orden y las reglas del comercio internacional, afecta los intercambios económicos y comerciales normales, y vulnera los derechos e intereses legítimos de empresas y particulares chinos".
no te pierdas estas noticias












