Príncipe Enrique pierde demanda contra Daily Mail en Reino Unido
Enrique y activista Doreen Lawrence calificaron el fallo como injusto y un encubrimiento.

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LONDRES (AP) — La demanda final del príncipe Enrique, destinada a domar a los tabloides británicos, terminó en derrota el martes, después de que un juez afirmara que no logró probar sus denuncias de invasión de la privacidad contra la editorial del Daily Mail.
Fallo judicial y argumentos del juez
El juez Matthew Nicklin rechazó las amplias inferencias en las que se apoyó el duque de Sussex para intentar demostrar que Associated Newspapers Ltd. incurrió en actividades ilegales. Indicó que faltaban pruebas para respaldar las acusaciones y concluyó que existía la posibilidad de que las noticias procedieran de fuentes legítimas.
"En esencia, el caso de los demandantes invita al Tribunal a concluir que, como la información era privada y como Associated no puede explicar de manera positiva cómo se obtuvo, el artículo debió haberse obtenido de forma ilícita", escribió Nicklin. "Ese no es un enfoque admisible".
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El fallo hace naufragar un intento de Enrique y otras seis personas, entre ellas el cantante Elton John y la actriz y modelo Elizabeth Hurley, que buscaban una indemnización sustancial, pero que podría dejarlos con enormes facturas legales. Estimaciones actualizadas de ANL situaron los costos legales de ambas partes por encima de 50 millones de libras esterlinas (67 millones de dólares) por años de preparación del caso y un juicio de 11 semanas.
La editorial calificó el resultado como una "victoria abrumadora" y una "magnífica reivindicación" del periodismo del Mail.
Los periódicos habían negado las acusaciones por considerarlas "absurdas", e insistieron en que los cerca de 50 artículos en cuestión se basaban en fuentes legales, incluidos amigos, asistentes reales y publicistas que ofrecieron información a los reporteros.
Reacciones y contexto del caso
Enrique afirmó que el tribunal le había negado la justicia y la rendición de cuentas que buscaba.
"Se trata de un encubrimiento total y evidente, aunque, lamentablemente, no del todo inesperado", declaró Enrique en un comunicado conjunto con otra demandante, la activista antirracista Doreen Lawrence. "No obstante, los extremos a los que ha llegado el tribunal para exonerar al Mail resultan tan escandalosos como totalmente injustificados".
La campaña de Enrique contra la prensa arroja resultados dispares. La decisión, de 436 páginas, deja un legado mixto para el trío de demandas de Enrique, en las que acusó a editoriales de tabloides de usar tácticas ilegales, como espionaje telefónico, o contratar detectives privados para desenterrar trapos sucios y husmear en su vida.
Enrique obtuvo una sentencia en 2023 que condenó a los editores del Daily Mirror por el espionaje telefónico "generalizado y habitual". El año pasado, el principal tabloide británico de Rupert Murdoch, The Sun, ofreció una disculpa sin precedentes por entrometerse en su vida durante años y aceptó pagar una indemnización sustancial para resolver su demanda por invasión de la privacidad.
Mark Stephens, un abogado especializado en medios que no participó en el caso, señaló que la primera derrota importante de Enrique se debió a la falta de pruebas, como admisiones de culpabilidad, que sí había tenido en demandas anteriores.
"Este siempre fue un caso tipo mosaico, en el que los abogados del príncipe Enrique iban juntando pequeñas inferencias de distintas cosas", comentó Stephens. "Los abogados de Associated Newspapers reordenaron hábilmente las piezas para mostrar una imagen inocente, en lugar de la imagen culpable que los abogados de los demandantes intentaban demostrar".
El veredicto, difundido de forma remota y sin audiencia judicial, coincidió con la visita de Enrique a su país, el Reino Unido, que ha estado dominada por titulares sobre sus más recientes esfuerzos por reparar una ruptura con su padre, el rey Carlos III.
Enrique ha dicho que su litigio, con el que rompió la tradición de la familia real al buscar reparación en los tribunales, fue una fuente principal de su distanciamiento con su padre y su hermano, el príncipe Guillermo.
Su resentimiento hacia la prensa es profundo. La responsabiliza por la muerte de su madre, la princesa Diana, quien falleció en un accidente automovilístico en 1997 cuando era perseguida por paparazzi en París, y por los ataques contra su esposa, Meghan, duquesa de Sussex, que llevaron a la pareja a abandonar la vida real y mudarse a Estados Unidos en 2020.
"Siguen yendo a por mí, han hecho de la vida de mi esposa una miseria absoluta", declaró al testificar, conteniendo las lágrimas en el estrado durante el juicio en enero.
Críticas y defensa de las partes
Un editor de periódico dice que Enrique es un hipócrita
El director editorial de Associated Newspapers, Paul Dacre, calificó a Enrique como "un joven confundido y enojado" y dijo que lamentaba que lo hubieran arrastrado al caso. Se burló de las memorias confesionales de Enrique, "Spare" ("En la sombra"), que incluían detalles sobre consumo de drogas, la pérdida de su virginidad y revelaciones comprometedoras sobre sus familiares.
"No hay una lavandería en el cosmos lo bastante grande como para lavar toda la ropa sucia que ha aireado sobre su propia familia", afirmó Dacre. "Que él se queje de que invaden su privacidad no solo es el colmo, es el colmo multiplicado. Pobre Enrique".
El abogado David Sherborne sostuvo en el juicio que el Daily Mail y su publicación hermana, Mail on Sunday, utilizaron a sus periodistas, colaboradores contratistas y detectives privados para un "uso claro, sistemático y sostenido de métodos ilegales de obtención de información" con el fin de espiar a sus clientes.
El abogado defensor Antony White argumentó que el caso se basaba en conjeturas e inferencias, cuando la fuente más probable de la información era el "periodismo ordinario y legítimo". Añadió que Enrique estaba "inclinado a ver obtención ilegal de pruebas, en particular la interceptación del buzón de voz, en todas partes".
Otros demandantes en el caso fueron la actriz Sadie Frost, la activista antirracismo Doreen Lawrence, el ex político Simon Hughes y el esposo de John, David Furnish.
El juicio contra el Mail se desarrolló de manera distinta al caso del Mirror, con muchos más periodistas defendiendo su trabajo ante el tribunal. Algunos reporteros del Mail señalaron a fuentes oficiales, como un portavoz del palacio, y otros identificaron sus fuentes para rebatir la afirmación de Enrique de que sus "círculos sociales no tenían filtraciones".
"No todos guardaban silencio", manifestó Katie Nicholl, ex editora de Mail on Sunday, sobre los allegados de Enrique. "Yo tenía muy buenas fuentes en el círculo íntimo".
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